Friday, March 11, 2005

“una segunda oportunidad” a la fotografía

Juan José Millás brinda “una segunda oportunidad” a la fotografía en su último libro ‘Todo son preguntas’

El escritor comenta 31 fotos aparecidas en prensa en el 2004 y que le llamaron la atención, como una de Montalbán en un callejón del barrio chino barcelonés


Millás señala que “muchas veces lo que decimos con la boca lo desmentimos con gestos y en el periodismo ocurre lo mismo” entre el texto y la fotografía”


Estrella Digital/Agencias

Madrid/Barcelona

Juan José Millás

Juan José Millás ha querido darle “una segunda oportunidad” a la fotografía en su último libro Todo son preguntas, ya que considera que las fotos “no tienen en la prensa el tratamiento que se merecen”. El escritor comenta en su obra 31 fotografías aparecidas en la prensa en el 2004 y que le llamaron la atención por diversos motivos, como la imagen de un padre palestino con su hija cuya casa había sido derribada por el ejército israelí o bien fotos de Copito de Nieve o de Manuel Vázquez Montalbán en un callejón del barrio chino barcelonés.

El escritor presentó ayer el libro, editado por Península, que reúne los artículos que publicó en El País en el verano del año pasado, donde abordó temas como la obesidad infantil, el noviazgo del Príncipe Felipe y Letizia Ortiz, la guerra de Iraq, y lo ocurrido el 11 de marzo en Madrid. El periodista señaló que “rescaté fotos que me llamaron la atención por algún motivo”. “La fotografía, según precisó, equivale a la comunicación no verbal de la vida cotidiana.

Muchas veces lo que decimos con la boca lo desmentimos con nuestros gestos y en el periodismo ocurre lo mismo” entre el texto y la fotografía. Para Juan José Millás, este libro es como “un álbum de la familia social” y difiere de nuestros álbumes familiares en que la desgracia prima sobre la felicidad.

“En un álbum familiar, explicó, es muy difícil encontrar fotos de una familia en un entierro o mientras lloran en un tanatorio, pero en el álbum social ocurre todo lo contrario e incluso se prefiere la desgracia a los momentos felices”. Juan José Millás ha echado en falta un álbum que recopile “las 100 fotos de la historia de la democracia en España. Hay fotos que son iconos de una época. Si podemos hacer una cronología de nuestra vida familiar a través de las fotos, también se puede hacer una cronología de una época social determinada”.

El escritor confesó que cuando ve en un periódico una foto que le llama la atención la recorta “y lo digo en sentido literal porque creo que las fotografías nos miran, nos llaman y nos piden que las miremos y de ahí surgió esta serie de artículos comentando fotos”. El texto que acompaña a las 31 fotografías, ha dicho Millás, es un intento de “comprender lo que pasa dentro de la fotografía. Lo que ocurre es que no estamos educados para leer imágenes a pesar de que en nuestra vida cotidiana nos encontramos con ellas por todas partes”.

Detectar las manipulaciones

“Es muy raro, según añadió, leer una carta al director de un lector de periódico quejándose de una mala fotografía. Todo esto nos hace acríticos ante la fotografía y si no estamos educados para leerlas no podemos detectar las manipulaciones”. Juan José Millás ha desmitificado la idea de que la fotografía es una copia de la realidad, “la fotografía es una representación de la realidad, pero no la realidad. Esto es algo que también ocurre con el texto”.

El escritor confesó que, a pesar de su interés por la fotografía, no es bueno haciendo fotos, pero la fotografía le sirve para reflexionar sobre “el punto de vista, que es el lugar donde uno se encuentra para mirar la realidad”. Millás indicó que uno de los referentes que ha tenido a la hora de comentar las fotografías que aparecen en el libro ha sido Juan Marsé: “Marsé, en unos artículos que publicó en la desaparecida revista Por Favor, comentaba la fotografía de un personaje y los primeros párrafos los dedicaba a su físico, pero luego se adentraba en el retrato moral del personaje”.

El escritor expresó su querencia por el periodismo, sobre el que ha dicho que “cada día me gusta más y el género que ahora más me interesa es el reportaje, pero eso no quiere decir que deje de escribir novelas”. “Los mecanismos de un reportaje son muy parecidos a los del cuento, de hecho, un buen reportaje tiene que ser un buen cuento”, afirmó Millás, que declaró que “en el reportaje puedes aplicar tantas técnicas narrativas que me extraña que no haya más gente de mi edad que se dedique a ello”. Según el autor de Dos mujeres en Praga (2002) y No mires debajo de la cama (1999), el reportaje periodístico “es un género de madurez” con el que “estoy aprendiendo mucho”. A través del ejercicio de su profesión y a través de el citado género “recojo aquellos hallazgos que me parecen más importantes y los llevo a la novela”, declaró.

Precisamente en estos momentos el autor está dando las primeras pinceladas a la que será su próxima novela, sobre la que no quiso adelantar nada “porque todavía no he acabado de encajarla”. “Cuando le coja el punto de vista, dejaré un poco de lado el periodismo y volveré a la novela”, añadió el escritor. “A veces la novela te ensimisma demasiado y el periodismo te vincula con la realidad de un modo muy especial”, concluyó Millás que se consideró “muy afortunado” por encontrarse entre ambas profesiones, la de escritor y la de periodista, “para poder elegir con cual me quedo en cada momento”.

Posted by medinawad in 09:39:04
Comments

2 Responses

  1. adria says:

    ola

  2. adria says:

    ola soi gay i tu tonti n de mierda

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